27
Ene
2021

Un innovador estudio revela una reducción del 71% en la abundancia mundial de las especies estudiadas y clasifica al 77% de ellas como especies amenazadas

27de enero de 2021 a las 17 horas (hora peninsular española). Un nuevo análisis, ‘Half a century of global decline in oceanic sharks and rays’ [medio siglo de declive mundial de las rayas y tiburones oceánicos] publicado hoy en la revista Nature documenta el alarmante declive de las poblaciones de rayas y tiburones oceánicos que se ha venido produciendo durante los últimos 50 años y perdura en la actualidad, principalmente a causa de la sobrepesca. Un equipo de expertos de todo el mundo ha evaluado 31 especies y ha constatado un declive del 71% en su abundancia global desde el año 1970, un periodo que ha visto como se duplicaba la presión pesquera y como se triplicaban las capturas de tiburones y rayas. Tres cuartas partes (75%) de las especies oceánicas de tiburones y rayas entran ahora en la categoría de especies «en peligro de extinción» de acuerdo con los criterios de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

“Demostramos que — a pesar de alejarse más de tierra firme que la mayoría de las otras especies — las rayas y los tiburones oceánicos sufren un riesgo de extinción excepcionalmente elevado, mucho mayor que, por ejemplo, una especie de ave, mamífero o rana”, afirmó Dr. Nicholas Dulvy, catedrático de la universidad Simon Fraser University. “Sobreexplotar las especies oceánicas de tiburones y rayas pone en peligro la salud de ecosistemas oceánicos y la seguridad alimentaria de algunos de los países más pobres del mundo”.

Algunas especies que en el pasado eran abundantes y presentaban una amplia área de distribución se han visto diezmadas de forma tan vertiginosa que ahora figuran en las dos categorías con mayor peligro de extinción de la Lista Roja de la UICN. Por ejemplo, el marrajo dientuso (Isurus oxyrinchus), una especie con gran valor comercial, ha sido recientemente clasificada como  «en peligro», mientras que el emblemático tiburón oceánico  (Carcharhinus longimanus) se considera ahora «en peligro crítico» de extinción.

Para las especies oceánicas de tiburones y rayas los autores calculan dos indicadores que permiten cuantificar los avances de cara a la consecución de las metas de Aichi para 2020 dentro del marco del convenio sobre diversidad biológica de Naciones Unidas.

“Las rayas y los tiburones oceánicos son vitales para la salud de vastos ecosistemas marinos, pero, como se hallan escondidos bajo la superficie del océano, tradicionalmente ha sido difícil evaluar y monitorizar el estado de sus poblaciones”, explicó Nathan Pacoureau, autor principal y postdoctorando ubicado en la Simon Fraser University. “Nuestro estudio constituye la primera síntesis mundial del estado de estas especies esenciales en un momento en el que los países deberían estar haciendo esfuerzos para corregir sus progresos insuficientes para alcanzar los objetivos globales de sostenibilidad establecidos. Aunque nuestra intención inicial era utilizar el estudio como un informe de evaluación útil, ahora tenemos la esperanza de que también sirva como una llamada urgente de advertencia”.

Los tiburones y las rayas son excepcionalmente susceptibles a la sobrepesca porque acostumbran a crecer lentamente y tener pocas crías. Están valorados por su carne, sus aletas, el aceite de su hígado, sus branquiespinas o como trofeos en la pesca y el buceo recreativos. La sobreexplotación pesquera de las especies oceánicas de tiburones y rayas ha desbancado y rebasado con creces la gestión sostenible de los recursos. Los gobiernos se han quedado cortos a la hora de cumplir las obligaciones contraídas en virtud de los tratados sobre biodiversidad, que consistían en proteger las especies amenazadas y acabar con el comercio internacional no sostenible de partes de sus cuerpos. Los organismos regionales que gestionan las pesquerías internacionales de especies oceánicas tienen un mal historial a la hora de respetar los dictámenes científicos y no han priorizado la protección de los tiburones y las rayas frente a otros intereses.

“Nuestro análisis general es sombrío, pero existen unas pocas historias de éxito en materia de conservación de tiburones que nos permiten albergar esperanzas”, comentó Sonja Fordham, presidenta de Shark Advocates International, un proyecto de The Ocean Foundation. “Hemos podido documentar una recuperación de varias poblaciones del Atlántico Noroccidental, entre las que figura el gran tiburón blanco y los tiburones martillo, que se ha conseguido imponiendo límites de pesca basados en la ciencia. La introducción de salvaguardias relativamente simples puede ayudar a salvar a los tiburones y las rayas, pero se nos acaba el tiempo. Urge aplicar en todo el planeta medidas de conservación para evitar una miríada de consecuencias negativas y garantizar un futuro más brillante para estos animales extraordinarios e irreemplazables”.

Contacto de medios de comunicación: Patricia Roy, patricia@communicationsinc.co.uk, tel. +34 696 905 907.

Notas para los editores:

Global Shark Trends Project (GSTP) es una colaboración del Grupo de especialistas en tiburones de la UICN, de las universidades Simon Fraser University y James Cook University, así como del acuario de Georgia, creada con el apoyo de la organización Shark Conservation Fund para evaluar el riesgo de extinción de las especies de peces cartilaginosos, o condrictios, (tiburones, rayas y quimeras). El equipo de GSTP contrató a más de una docena de expertos adicionales procedentes de todo el mundo para completar este análisis sobre las rayas y los tiburones oceánicos.

Una vez levantada la prohibición de publicación, la versión íntegra del estudio Half a century of global decline in oceanic sharks and rays estará disponible en la página web de la revista Nature: https://www.nature.com/articles/s41586-020-03173-9